1. Palabras de Lemuel, rey de Masá, que le inculcó su madre:

2. ¡No, hijo mío! ¡No, hijo de mis entrañas! ¡No, hijo de mis votos!

3. No entregues tu vigor a las mujeres, ni tu vida a las que corrompen a los reyes.

4. No es propio de los reyes, Lemuel, no es propio de los reyes beber vino, ni de los príncipes desear bebidas fuertes,

5. no sea que por beber se olviden de los decretos y traicionen la causa de los desvalidos.

6. Den bebida fuerte al que va a perecer y vino al que está sumido en la amargura:

7. que beba y se olvide de su miseria y no se acuerde más de su desgracia.

8. Abre tu boca en favor del mudo y en defensa de todos los desamparados;

9. abre tu boca, juzga con justicia y defiende la causa del desvalido y del pobre.





“Você deve ter sempre prudência e amor. A prudência tem olhos; o amor tem pernas. O amor, como tem pernas, gostaria de correr a Deus. Mas seu impulso de deslanchar na direção dEle é cego e, algumas vezes, pode tropeçar se não for guiado pela prudência, que tem olhos.” São Padre Pio de Pietrelcina